Descubre el menú que el chef Wolfgang Puck preparó para los premios Oscar 2026.
Mientras Hollywood celebra frente a las cámaras, otra superproducción ocurre lejos del escenario: la cocina. Los Premios de la Academia no sólo coronan lo mejor del cine; también despliegan cada año uno de los banquetes más ambiciosos del mundo gastronómico.
En los últimos años, la gastronomía se ha convertido en un lenguaje más dentro de la cultura pop: desde bebidas inspiradas en series y músicos hasta experiencias culinarias que dialogan con el cine y la literatura. El menú de los Óscar forma parte de esta conversación global donde comida y narrativa cultural se cruzan constantemente.
Para los Óscar 2026, el tradicional Governors Ball —la exclusiva cena posterior a la ceremonia— volverá a transformar el Dolby Theatre en una maquinaria culinaria de precisión diseñada para alimentar a casi 2,000 invitados en una sola noche.
Wolfgang Puck dirige, otra vez, la cocina más famosa de Hollywood
Detrás del menú estará nuevamente el chef austriaco Wolfgang Puck, quien por más de tres décadas ha definido el sabor oficial de los Óscar. Acompañado por su hijo Byron Puck, liderará un equipo de aproximadamente 150 cocineros responsables de preparar cerca de 25,000 platos durante la jornada.
La operación funciona como un rodaje cinematográfico: tiempos exactos, estaciones sincronizadas y una ejecución pensada para que cada invitado reciba su plato minutos después de terminada la ceremonia.
Wagyu, caviar y sushi preparado al momento
El menú de este año apuesta por el lujo gastronómico sin perder el carácter festivo que distingue al Governors Ball.

Entre los ingredientes protagonistas destacan:
- carne japonesa wagyu A5 en múltiples preparaciones
- decenas de kilos de caviar premium
- chuletas tomahawk servidas como plato estrella
- una barra de sushi elaborada al instante frente a los invitados
- especialidades con salmón ahumado y clásicos reconfortantes como mac & cheese
Uno de los imprescindibles que regresa es el famoso pastel de pollo creado por Puck, convertido ya en tradición de la noche y reinterpretado cada año con ingredientes de alta gama, incluida trufa negra.
Cuando el postre también gana una estatuilla
La parte dulce del menú funciona casi como una instalación artística. Para la edición 2026 se producirán alrededor de 6,000 mini estatuillas Óscar hechas de chocolate, terminadas con un brillo dorado que replica el icónico premio.

La mesa de postres incluirá además:
- torres de macarons franceses
- helados artesanales en sabores clásicos europeos
- creaciones inspiradas en la estética hollywoodense
Más que un cierre, el postre se convierte en un souvenir comestible de la noche más importante del cine.
Champán, sake y cócteles con guiños cinematográficos
La experiencia líquida tendrá el mismo nivel de producción. Miles de botellas acompañarán la celebración, con vinos de Domaine Clarence Dillon, champán Piper-Heidsieck y sake Dassai como parte de la selección oficial.
La mixología estará encabezada por el bartender y mixólogo Lorenzo Antinoli del Bar Leone —considerado el bar más famoso del mundo— y tequila Don Julio, que diseñó cócteles exclusivos inspirados en el lenguaje del cine —una tendencia que confirma cómo la coctelería se ha vuelto parte esencial del espectáculo, como ya sucede con los cócteles oficiales creados especialmente para los Óscar 2026, donde la mixología funciona como extensión narrativa de la gala.

El otro espectáculo de los Óscar
Aunque las miradas del mundo estarán puestas en las estatuillas doradas, el Governors Ball confirma algo que Hollywood entiende perfectamente: la experiencia cinematográfica también se construye desde la mesa.
Porque después de los discursos, los flashes y la alfombra roja, la verdadera celebración comienza cuando las estrellas se sientan a comer.
Cuando la cultura pop también se bebe y se come
La relación entre entretenimiento y gastronomía va mucho más allá de Hollywood. Actualmente, artistas y creadores utilizan la comida como una forma de extender su universo creativo: desde homenajes líquidos como el vino que Snoop Dogg presentó recientemente, inspirado en Tupac Shakur, hasta bebidas oficiales que trasladan la estética de series icónicas al mundo real, como el whiskey oficial de Peaky Blinders, inspirado en la serie de la familia Shelby.
Incluso la literatura encuentra su lugar en esta conversación cultural, donde los hábitos alimenticios de los personajes revelan identidades y emociones, como por ejemplo: ¿Qué desayunaría un personaje de Murakami? o en la participación de José Andrés llega a Marvel con el cómic Spider-Man: Meals to Astonish #1, una exploración donde gastronomía y cultura pop se combinan de manera heroica.



