La cultura foodie contemporánea no se explica sin la migración de sabores, una conversación que también exploramos en nuestra guía sobre Descifrar la colonia Roma en cuatro bocados, donde distintos proyectos redefinen la identidad gastronómica del barrio. Y es que las fusiones de cocinas son el reflejo más honesto de un mundo cultural y gastronómicamente hiperconectado. Aunque en la CDMX existen varias opciones de cocinas fusión, pocas se decantan por las delicias de la street food. Es así que descubrimos un espacio que desafía la definición tradicional de «taquería». Cariñito Tacos no busca replicar el icono local, sino reinterpretarlo bajo una lente de precisión asiática y maestría técnica, en donde el sabor del umami indochino se convierte en el lienzo del taco de autor en la Roma Norte.
De Australia a la Roma: Un mundo de sabores en un taco

Liderado por el chef australiano Ross McCombe, el proyecto es, en esencia, un estudio profundo sobre la versatilidad del cerdo y algunos vegetales; y es que McCombe vuelca su vasta experiencia en las cocinas de la región de Indochina para convertir al taco —que es un icono de la cultura gastronómica mexicana— en un platillo de autor que explora la profundidad de los sabores orientales en simbiosis con el espíritu de la taquería mexicana. Aquí, la formación del chef —basada en el balance milimétrico entre lo ácido, lo dulce, lo salado y lo picante— encuentra en el pork belly y en la tortilla recién hecha, sus mejores exponentes.

No es una fusión al azar pues en Cariñito Tacos, el chef se esfuerza por alcanzar una ejecución técnica con la cocción en azúcar quemada tradicional de Vietnam (Thit Kho) donde la piel del cerdo alcanza una textura crujiente y caramelizada que dialoga con ingredientes asiáticos de alta gama como la pimienta de Sichuan y la pasta de soya fermentada. Es la demostración de cómo la técnica global puede intervenir un clásico mexicano sin arrebatarle el alma.
El ritual de banqueta: Entre la hoja de tamal y la vida urbana
Fiel a la esencia del Street Food de autor, la experiencia en Cariñito Tacos se vive de pie, sobre la banqueta. Una pieza clave dentro de nuestra curaduría para descifrar la Colonia Roma en cuatro bocados, pues recupera el ritual urbano mexicano que honra el oficio de las taquerías y taqueros que abundan en todo México, porque ¿cuántas veces después de un after no se come de pie un buen taco? Es por eso que este lugar conquista a través de estos detalles sutiles pero potentes.

Y mientras todo ocurre, McCombe opera detrás de la barra rodeado de cazuelas de barro tradicionales mexicanas y preparaciones entre salsas mexicanas y orientales que se sirven sobre el cerdo o los diversos vegetales que conforman los tacos, que llegan servidos sobre una hoja de tamal, un guiño táctil y visual a la raíz mexicana, fungiendo como plato natural.
Imperdibles: El equilibrio del Umami

El menú es conciso, diseñado para el impacto inmediato:
- Taco Maní: Un equilibrio magistral de semillas de sésamo y cacahuate que aporta una profundidad terrosa única.
- Taco Hoisin: Donde la untuosidad del cerdo es abrazada por la complejidad de la salsa fermentada.
- Elotes Baby: Una entrada vibrante bañada en una mezcla de chiles y especias que preparan el paladar para el festín.

Para maridar, la curaduría es honesta: desde una Coronita bien fría hasta vinos de autor que elevan la experiencia a una celebración democrática de la gastronomía de vanguardia.
THE DATA
* Concepto: High street hospitality. Fusión de técnicas del sudeste asiático aplicadas al formato de taco mexicano.
* Ubicación: Guanajuato 53, Roma Norte, Cuauhtémoc, CDMX.
* El Imperdible: El Taco de Pork Belly con salsa Hoisin y los Elotes Baby con especias.
* Reconocimiento: Recomendado por la Guía Michelin 2024 y 2025.
* Instagram: @carinitotacos
* Rango: $$ - de $250 - $400
FUENTES Y FACTS:
* Guía Michelin: Ficha oficial de selección 2024-2025.
* Técnica Thit Kho: Registro de braseado y caramelización, BBC NEWS.
* Salsa Hoisin: Perfil de ingredientes y origen en Oxford Reference.
* Entrevista chef Ross McCombe.



