Dónde celebrar a México en septiembre: seis lugares de la Roma al Centro de la CDMX

México es uno de esos países que puede recorrerse deliciosamente con el paladar. Basta con recordar lo vasto que es en cuanto a su gastronomía: desde la península de Yucatán, pasando por la cocina oaxaqueña y la Huasteca hasta la cocina de mar en Sinaloa o Ensenada. En septiembre, la Ciudad de México adquiere un color patrio y se convierte en un homenaje para probar los platillos y las recetas que dan orgullo a nuestra nacionalidad: aparece el chile en nogada, mientras que el maíz se convierte en protagonista de mesas y barras, las cantinas recuperan su vocación de brindis, algarabía y encuentro y la cocina mexicana vuelve a mirarse desde los distintos momentos de su propia historia.

Pero celebrar a México desde la gastronomía no significa limitarse a un menú tricolor. También se trata de reconocer de dónde vienen distintos ingredientes y sabores, entender cómo una receta puede perdurar por siglos y mantenerse de generación en generación, de sentarse a compartir una botana o descubrir que los ingredientes que asociamos con la cocina tradicional, también pueden convertirse en el eje de la comida y la mixología contemporánea.

De la Roma al Centro Histórico, seis lugares en la CDMX donde celebrar a México durante septiembre, propone distintas formas de acercarse a esa conversación: desde la cocina novohispana y los sabores barrocos hasta la tradición cantinera, el universo del agave y una mesa pensada para celebrar frente a uno de los grandes símbolos urbanos de la capital.

Fónico: volver a la cocina de los conventos

Mucho antes de que la cocina mexicana contemporánea hablara de rescatar ingredientes o reinterpretar recetas, las cocinas novohispanas ya eran espacios de intercambio. En ellas convivieron productos originarios de América con ingredientes, técnicas y costumbres llegadas de Europa, dando forma a una cocina compleja que todavía reconocemos en buena parte de nuestra mesa.

Ese cruce histórico es el punto de partida de Fónico durante septiembre.

El restaurante de Salamanca 85 presenta un Menú Barroco Conmemorativo de cuatro tiempos inspirado en los conventos novohispanos y las mesas virreinales. La experiencia comienza con un tepache elaborado en casa y continúa con un molote poblano de requesón, huauzontles, epazote y chiltomate; después aparece un fideo seco en Mole Conventual acompañado de palanqueta de macadamia y una nube ligera de foie gras.

La construcción del menú resulta interesante precisamente porque no intenta reproducir una comida histórica de manera literal. Toma referencias de ese imaginario conventual y las lleva a un lenguaje contemporáneo.

El chile en nogada ocupa el centro de la experiencia: se sirve sin capear, relleno de carne de res y cerdo, durazno, almendras y piñones, con nogada de nuez y granada como remate. Lo acompaña arroz rojo con raíz de cilantro y frijoles negros refritos. Para cerrar, el recorrido puede continuar con un arroz monástico con rompope, té limón, helado de galleta y palanqueta de ajonjolí, o con un mollete de Santa Clara de Asís con jamoncillo de pepita, coco y piña especiada.

Aquí el chile en nogada funciona como algo más que un platillo de temporada: es la puerta de entrada a una conversación más amplia sobre cómo se construyó la cocina mexicana.


THE DATA

UBICACIÓN: Salamanca 85, Roma Norte, Ciudad de México.
CONCEPTO: Cocina mexicana contemporánea con una mirada histórica y de temporada.
IMPERDIBLE: Menú Barroco Conmemorativo y, particularmente, el chile en nogada.
VIBE: Historia gastronómica llevada a una mesa contemporánea.
PRECIO: $1,200 por persona.

Gran Cantina Filomeno: de reuniones y platos cantineros

La botana, la conversación, la música y el plato que aparece en medio de la mesa forman parte del mismo ritual. De ahí que la frontera entre cocina y barra sea tan porosa en estos espacios: un sabor puede comenzar en un plato y terminar convertido en un trago.

En Roma Norte, Gran Cantina Filomeno lleva esa lógica a septiembre con música en vivo y dos cocteles de temporada.

Uno de ellos es El Trago Independencia, una interpretación líquida de algunos sabores asociados con la cocina mexicana. La idea no es simplemente decorar un coctel con ingredientes nacionales, sino trasladar referencias gastronómicas de la mesa a la barra. La propuesta tiene antecedentes en la propia carta de Filomeno, donde su versión del Trago Independencia ha explorado incluso técnicas como el fat wash con tequila para incorporar al destilado sabores provenientes del chile en nogada.

El otro protagonista es Elotito, que toma uno de los ingredientes más reconocibles de la cocina mexicana y lo lleva hacia un perfil cremoso y ligeramente especiado.

Así, la celebración sucede en un terreno muy mexicano: pedir un trago, comer algo al centro y quedarse más tiempo del previsto.


THE DATA

UBICACIÓN: Plaza Río de Janeiro 54, Roma Norte, Ciudad de México.
CONCEPTO: Cantina contemporánea con cocina mexicana, música y coctelería.
IMPERDIBLE: El Trago Independencia y Elotito durante septiembre.
VIBE: Cantina de barrio, sobremesa larga y tragos con referencias mexicanas.

Arango: México servido al centro de la mesa

Hay comidas que se entienden mejor cuando se pide un plato para compartir.

La mesa mexicana tiene una relación particular con esa forma de comer: cazuelas que llegan al centro, tortillas que pasan de mano en mano, salsas que se prueban entre todos y platos que terminan convirtiéndose en conversación. En una celebración, compartir deja de ser solamente una manera de servir y se convierte en parte del ritual.

El 15 de septiembre, Arango lleva esa idea a su terraza en el séptimo piso de un edificio frente al Monumento a la Revolución.

La propuesta reúne un menú de cuatro tiempos con algunos de los sabores que inevitablemente aparecen cuando septiembre llega a la mesa mexicana: elotitos a la parrilla, chalupas, mole negro y chile en nogada. La parte dulce continúa con preparaciones que incorporan mamey, pixtle, cacahuate, mango y maracuyá.

Pero aquí la comida comparte protagonismo con el escenario. Desde el rooftop, la Ciudad de México se abre alrededor del Monumento a la Revolución, mientras la celebración incorpora música mexicana en vivo y una programación pensada para prolongar la noche. El propio restaurante confirma que su celebración del 15 de septiembre incluye música en vivo, DJ y pirotecnia fría.

Es una manera particularmente citadina de celebrar México: no desde una recreación folclórica, sino desde una mesa contemporánea suspendida sobre uno de los paisajes más reconocibles de la capital.


THE DATA

UBICACIÓN: Av. de la República 157, piso 7, Tabacalera, Ciudad de México.
CONCEPTO: Cocina mexicana contemporánea y rooftop frente al Monumento a la Revolución.
IMPERDIBLE: Mole negro y chile en nogada dentro del menú del 15 de septiembre.
VIBE: Noche patria, música mexicana y skyline capitalino.
PRECIO: $2,500 por persona; barra libre opcional por $1,500 durante cuatro horas.

Botanero del bosque: volver a entender qué significa “botanear”

Hay palabras de la gastronomía mexicana que explican una forma completa de vivir la mesa. Botana es una de ellas.

En una cantina tradicional, la comida no necesariamente comienza con una orden formal. Puede aparecer junto al trago, pasar al centro, provocar otra ronda y convertirse en el pretexto para quedarse. La bebida y el alimento dejan de ser dos experiencias separadas.

Eso es precisamente lo que recupera Botanero del Bosque, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

El lugar parte de la tradición del botanero mexicano y coloca la botana en el centro de la experiencia: cada bebida puede llegar acompañada por una preparación del día, mientras la carta reúne platos pensados para compartir, destilados, cerveza y coctelería clásica.

La propuesta tiene algo deliberadamente generoso. No se trata de sentarse a resolver una comida en tiempos perfectamente delimitados, sino de pedir una copa, recibir algo para comer, pedir otra y dejar que la tarde encuentre su propio ritmo.

En septiembre, además, el ambiente se acompaña de música mexicana y ese espíritu festivo que pertenece tanto a las cantinas como a las reuniones que empiezan “por un trago” y terminan varias horas después.


THE DATA

UBICACIÓN: Isabel La Católica 30, Interior R2, Centro Histórico, Ciudad de México.
CONCEPTO: Botanero mexicano contemporáneo con espíritu de cantina.
IMPERDIBLE: La botana del día que acompaña cada trago.
VIBE: Centro Histórico, música, tragos y sobremesa sin prisa.

Rayo cóctel bar: un omakase de mixología con sabor mexicano

Antes de llegar a la barra como uno de los grandes protagonistas de la coctelería mexicana contemporánea, el agave ya había construido una historia mucho más larga.

Rayo parte precisamente de ese imaginario. Su concepto mira hacia la tradición del agave, el pulque y los destilados que surgieron del encuentro entre conocimientos originarios y técnicas de destilación introducidas durante el periodo colonial, para llevar esa historia hacia una barra contemporánea.

El resultado no busca convertir la mexicanidad en decoración. En Rayo, los destilados mexicanos funcionan como materia narrativa: una forma de contar el territorio desde la copa.

Durante septiembre, esa idea se convierte en una experiencia de siete tiempos con Omakase RAYO.

La palabra omakase proviene del japonés y puede entenderse como “lo dejo en tus manos”: el comensal confía la selección al experto. En Rayo, ese principio se traslada a la coctelería. El bartender selecciona una secuencia de siete mini cócteles a partir de las preferencias del visitante, recorriendo perfiles que pueden ir de lo dulce y cítrico a lo amargo, herbal o más intenso.

Es una manera distinta de beber una noche: en lugar de decidir desde el primer trago cómo terminará la experiencia, se deja que la barra construya el recorrido.

Y hay algo especialmente apropiado en hacerlo en Rayo: una casa histórica de Roma Norte convertida en un bar mexicano contemporáneo, donde la arquitectura, la luz tenue y la escalera central forman parte del ritual de llegada.


THE DATA

UBICACIÓN: Salamanca 85, Roma Norte, Ciudad de México.
CONCEPTO: Cocktail bar mexicano contemporáneo alrededor de destilados y sabores nacionales.
IMPERDIBLE: Omakase RAYO, siete mini cócteles seleccionados según tus preferencias.
VIBE: Oscuro, teatral, experimental y profundamente ligado al universo del agave.
PRECIO: $1,200 por persona.

Cordelia: una barra que mira hacia los clásicos

Hay una razón por la que ciertos cócteles sobreviven a las modas: no necesitan reinventarse cada temporada para seguir contando una historia.

En una época obsesionada con crear el siguiente gran trago, volver a los cócteles clásicos también puede ser una declaración de estilo. Cordelia, una barra de reciente apertura en Roma Norte, construye su identidad alrededor de esa memoria: un espacio inspirado en la elegancia de los antiguos salones y una carta que reúne más de 150 cócteles clásicos.

La propuesta funciona como contrapunto dentro de este recorrido. Mientras Fónico mira hacia la cocina novohispana y Rayo lleva el imaginario mexicano hacia la coctelería contemporánea, Cordelia recupera otro lenguaje: el de la barra clásica, donde conocer la historia detrás de un Manhattan, un Negroni o un Martini forma parte del placer de pedirlo.

Más que perseguir la novedad por sí misma, la idea está en recuperar el valor de saber qué hay detrás de una copa.


THE DATA

UBICACIÓN: Salamanca 85, Roma Norte, Ciudad de México.
CONCEPTO: Dining bar de inspiración clásica y contemporánea.
IMPERDIBLE: Su repertorio de más de 150 cócteles clásicos.
VIBE: Salón antiguo reinterpretado como barra contemporánea.

Seis formas de celebrar México desde la mesa

La gastronomía mexicana no necesita una sola forma de celebrarse. Puede aparecer en la memoria de una cocina conventual, en un chile en nogada frente al Monumento a la Revolución, en un elote convertido en cóctel, en una secuencia de tragos guiada por un bartender o en esa costumbre tan nuestra de acompañar una copa con algo para comer.

Quizá ahí está precisamente la riqueza de septiembre en la Ciudad de México: un mes en el que la celebración puede estar llena de algarabía, historia o de un menú contemporáneo mientras te encuentras sentado alrededor de una mesa o de pie frente a una barra.

Porque México no cabe en un solo plato ni en una sola manera de beberlo, desde las celebraciones de las fiestas patrias, hasta el atreverse a recorrer rincones para descifrar la colonia Roma en cuatro bocados.