Massimo Montanari, escritor e historiador de la alimentación, afirma que una cocina también puede leerse como una forma de entender un territorio, su historia y a quienes lo habitan. Y es que sí: un plato no es solo una fuente de sabor y técnica, también es una ventana a la riqueza histórica y cultural de una nación.
Bajo esa mirada, Eat Spain Drink Spain México 2026 celebra su segunda edición en el país del 21 de septiembre al 4 de octubre, convirtiendo restaurantes, tiendas, vinotecas y otros espacios gastronómicos en puntos de encuentro con distintas expresiones de la cocina española.
Durante dos semanas, vinos, aceites de oliva, quesos, embutidos, conservas y productos del mar procedentes de España aparecen en menús, degustaciones, cenas maridaje y distintas experiencias gastronómicas.
Más que reunirlo todo en una sola sede, Eat Spain Drink Spain funciona como un festival en movimiento: una ruta que permite aproximarse a España a través de aquello que produce, cocina y bebe.
España y México: dos culturas alrededor de una misma mesa
El intercambio entre ambos países es una de las claves para entender la edición mexicana.
Para María Peña Mateos, consejera Económica y Comercial de la Embajada de España en México, el encuentro no se limita a presentar una selección de alimentos y bebidas, sino que permite mirar la gastronomía como un vehículo de conexión cultural.

“Para nosotros este encuentro representa un puente de conexión entre dos culturas hermanas como es España y México, pero sobre todo un punto de exposición para descubrir la riqueza de la cocina española, desde sus vinos hasta sus aceites y sus ingredientes como embutidos y pescados y la cultura que se exhibe en cada plato, hermanado a un país que también tiene una vasta riqueza cultural y gastronómica como lo es México”, explicó en conversación con CULTURA | FOODIE.
La relación tiene, además, una profundidad histórica particular. México y España llevan siglos encontrándose alrededor de ingredientes, técnicas y formas de comer que han cambiado de significado con el paso del tiempo.
Hoy ese diálogo continúa, aunque bajo otros códigos: un vino español puede acompañar un plato mexicano, un aceite integrarse a una cocina contemporánea o una conserva encontrar una nueva lectura lejos de su territorio de origen.
¿Qué es Eat Spain Drink Spain México 2026?

Eat Spain Drink Spain 2026 funciona como un festival gastronómico que durante dos semanas reúne restaurantes, tiendas, vinotecas y otros espacios alrededor de la cocina y los productos de España.
En México, su segunda edición se desarrolla mediante menús especiales, degustaciones, cenas maridaje, rutas gastronómicas, promociones y actividades creadas por los establecimientos participantes.
No existe una sola sede ni una experiencia idéntica para todos. Cada lugar propone su propia aproximación a la gastronomía española y convierte el festival en un circuito que puede recorrerse desde distintos puntos.
La iniciativa forma parte de Spain Food Nation y es impulsada por Foods and Wines from Spain, Alimentos de España e ICEX España Exportación e Inversiones.
La despensa como geografía
España difícilmente podría explicarse a través de una sola receta.
Su cocina cambia junto con el paisaje, el clima, la costa, los cultivos y las tradiciones de cada región. También cambian las uvas, los vinos, los aceites, los quesos, las conservas y las maneras de trabajar los productos del mar.
Un vino puede convertirse así en la entrada hacia una región vitivinícola; un aceite de oliva, en una manera de conocer otro paisaje, y un queso o un embutido pueden revelar procesos transmitidos durante generaciones.
Es precisamente ahí donde las denominaciones de origen adquieren otra dimensión. Más allá de una etiqueta, permiten relacionar un producto con un territorio, una materia prima y una forma particular de producirla.
Para la edición mexicana participan productores y marcas como Bodegas Protos, Bodegas Borsao, CVNE, La Española, Carbonell y Espinaler, entre otros.
El vino ocupa una presencia importante dentro de las actividades y sirve también como hilo conductor de numerosos maridajes.
Pero el recorrido no termina en la copa. Aceites de oliva, conservas, pescados, quesos y embutidos permiten ampliar la mirada hacia una despensa que rebasa por mucho los platillos españoles más reconocibles fuera del país.
Cuando un producto cambia de contexto
Quizá una de las posibilidades más interesantes del festival aparece cuando los ingredientes salen de los códigos que habitualmente asociamos con la cocina española.
No todos los establecimientos participantes son restaurantes españoles ni todas las propuestas reproducen recetas tradicionales.
En Na Tlali, por ejemplo, la cocina mexicana se encuentra con vinos de CVNE mediante combinaciones que incluyen pescadillas, tacos de cochinita, molotes y plátano al horno. En Asian Bay, el chef Luis Chiu cruza vinos españoles con dumplings de cerdo, pato laqueado, pollo kung pao y otros platos de tradición asiática. Las experiencias oficiales muestran cómo un producto puede modificar su lectura dependiendo de la mesa a la que llega.
En México, esa conversación adquiere además un trasfondo histórico. La cocina mexicana actual es también resultado de siglos de intercambio entre ingredientes, técnicas, territorios y culturas, como la cocina novohispana y la tradición conventual son algunos de los ejemplos más evidentes, pero el intercambio no quedó detenido en la historia: hoy puede ocurrir dentro de un restaurante de San Ángel, una mesa de la Condesa o una barra de Polanco.
Comer también es leer un territorio
Antes de llegar al plato también hubo un proceso y un paisaje. Así como una uva responde a determinadas condiciones de suelo y clima, un aceite empieza en el cultivo de la aceituna, una conserva habla del producto que intenta preservar o un queso puede estar ligado a una tradición ganadera y un embutido a una técnica transmitida durante generaciones, en ese sentido, comer también implica leer una geografía.
México conoce bien esa relación entre alimento e identidad. El maíz, el cacao y los chiles, pero también bebidas como el pulque y el mezcal, conservan vínculos profundos con sus territorios, comunidades y sistemas de producción.
En España, el vino, los aceites, los quesos, los embutidos o los productos del mar permiten hacer una lectura similar.
Ahí aparece uno de los puntos de encuentro más interesantes entre ambas culturas gastronómicas: el producto no solamente como algo que se consume, sino como un registro de origen, memoria y territorio.
¿Dónde se celebra Eat Spain Drink Spain México 2026?
El festival tiene presencia en distintos establecimientos de México, con Ciudad de México como uno de sus principales núcleos.
La programación oficial incluye espacios como Gaudir, Castizo, El Trujal, Bulla, Ekilore, Vega, Zeru, Catorze, Centro Castellano, La Mallorquina, Restaurante Emilio, El Sella, Puerto Getaria, Socarrat, Na Tlali, Asian Bay, Blanco Castelar y Blanco Colima, entre otros.
También participan tiendas y vinotecas, incluidas distintas sucursales de La Castellana y Sed de la Buena.
El formato hace que no exista una única forma de vivir Eat Spain Drink Spain. Un establecimiento puede crear un menú completo; otro puede concentrarse en una botella, un producto, una degustación o una combinación específica.
En Puerto Getaria, por ejemplo, la edición 2026 propone un menú de cuatro tiempos con ensaladilla de langosta, sopa cremosa de hongos con jamón serrano, fideuá de mariscos y torrija caramelizada. Socarrat, por su parte, construye un recorrido con Vermut Espinaler, Cune Reserva, aceite de oliva y platos como rabo de toro y torrija.
El festival se convierte así en una suma de pequeñas rutas posibles en lugar de una agenda concentrada en un único recinto.
De México al mundo: Eat Spain Drink Spain llega a 19 mercados
La edición mexicana forma parte de una celebración internacional que en 2026 alcanza 19 mercados, frente a los 16 de 2025.
Entre septiembre y principios de octubre, Eat Spain Drink Spain se desarrolla en destinos de Europa, Asia, Oceanía, Medio Oriente y América, con formatos que cambian según cada escena gastronómica.
Una cata puede ser el punto de partida en una ciudad; en otra será una cena maridaje, una ruta de tapas, un menú especial o una degustación dentro de una tienda gourmet.
En ese desplazamiento, la gastronomía se convierte también en una forma de circulación cultural: alimentos y bebidas viajan, pero con ellos lo hacen regiones, técnicas, productores y maneras particulares de entender la mesa.
¿Cuándo termina Eat Spain Drink Spain 2026?
Eat Spain Drink Spain México 2026 se celebra del 21 de septiembre al 4 de octubre de 2026.
Las actividades, menús, precios y horarios varían dependiendo de cada restaurante, tienda o espacio participante, por lo que es recomendable consultar la programación específica antes de asistir.
Durante catorce días, distintas mesas mexicanas permiten recorrer fragmentos de España sin intentar condensarla en una única receta.
Porque detrás de una copa, un aceite, un queso o un plato también puede existir un paisaje. Y, como plantea Montanari, comprender aquello que comemos es también otra forma de acercarnos a la cultura que lo produjo.
THE DATA
QUÉ: Eat Spain Drink Spain México 2026
EDICIÓN: Segunda edición en México
CUÁNDO: 21 de septiembre al 4 de octubre de 2026
DURACIÓN: 14 días
FORMATO: Festival gastronómico en formato de circuito
DÓNDE: Restaurantes, tiendas, vinotecas y espacios gastronómicos participantes en México
QUÉ HAY: Menús especiales, degustaciones, cenas maridaje, rutas gastronómicas, promociones y otras experiencias
PRODUCTOS: Vinos, aceites de oliva, quesos, embutidos, conservas, productos del mar y otras especialidades españolas.
INICIATIVA: Spain Food Nation
IMPULSAN: Foods and Wines from Spain, Alimentos de España e ICEX España Exportación e Inversiones
ALCANCE INTERNACIONAL 2026: 19 mercados
FECHA LÍMITE: 4 de octubre de 2026



